domingo, 16 de mayo de 2010

CRÍTICA: ALICIA EN EL PAÍS DE LAS MARAVILLAS

Título original: Alice in Wonderland
Director: Tim Burton
Intérpretes: Mia Wasikowska, Johnny Depp, Helena Bonham Carter, Anne Hathaway
Género: Drama. Estado Unidos. 2010
Duración: 108 minutos

Alicia en el país de las maravillas no es una historia para niños aunque muchas veces se la haya considerado como tal. El sombrerero loco, la reina roja o el gato de Cheshire, el surrealismo de Lewis Carrol está plagado de personajes increíbles con un significado mucho más complejo y profundo de lo que pueda llegar a comprender un niño de nueve años. La primera adaptación para la pantalla grande vino a cargo de la factoría Disney en la década de los cincuenta con uno de sus filmes menos alabados. Ahora, Tim Burton hace lo propio con actores de carne y hueso empleando las últimas tecnologías digitales. Pero se trata de una nueva Alicia. La película combina elementos de Alicia en el país de las maravillas y de su segunda parte, Alicia a través del espejo, consiguiendo una historia diferente con una protagonista que ya no es una niña, sino una adolescente que se plantea su futuro: casarse o no con un hombre rico al que no ama. Esta premisa es la que activa el imaginario de Alicia, que escapa de la ceremonia en busca del conejo blanco, su mente vuela lejos antes de tomar tan importante decisión.

En el momento en que me enteré de que Tim Burton pretendía adaptar las novelas sobre Alicia pensé que no había nadie tan apropiado como él. Los mundos fantásticos de sus películas, los claroscuros, sus personajes inquietantes; todo ello hace de él un director con un carisma especial muy cercano al universo de Lewis Carrol. A pesar de que en su filmografía haya varias obras menores, el director de Ed Wood y Eduardo Manostijeras bien merecía ese voto de confianza. La nueva versión presenta un mundo onírico plagado de imágenes espeluznantes con un colorido y blancura inusual en la obra de Burton. El guión, de Linda Woolverton, no acaba de hilar bien las tramas, presenta escenas muy largas (como en la que Alicia consigue atravesar la puerta hacia el país de nunca jamás) que nos conducen hacia un final precioso en imágenes pero ausente de sentimiento, no llega a importar si es la auténtica Alicia que va a devolver la paz a su mundo, aunque en realidad, nunca ha existido la duda. La excentricidad y grandilocuencia de los personajes secundarios resulta excesiva en algunos casos como el de Johnny Depp en su rol del Sombrerero loco, que abandona la condición asexual a la que nos tiene acostumbrados para terminar enamorado de Alicia. Me faltan elementos para reconocer aquí una obra de Tim Burton, si a la salida del cine me dicen que está dirigida por cualquier otro me lo creo sin rechistar. Y es que hay algunas cosas raras en la película.

El director de Batman casi siempre se mueve entre el cine de autor y el comercial, y desde hace tiempo algo más en esta segunda vertiente. Prueba de ello es que haya permitido que la película se estrene en formato 3d cuando su rodaje original fue en 2d, añadiendo ciertos efectos de posproducción que no se si acaban de merecer ese plus en el precio de la entrada. Eso sí, destacar la labor de la fotografía y de la, como siempre, fantástica banda sonora de Danny Elfman. Desde Big Fish no ha realizado ninguna gran película, y con Alicia en el país de las maravillas tampoco lo consigue. Se ve bien, pero sin más.

Almudena Vázquez

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